Lord Byron (a su perro):
Aquí reposan los restos de una criatura que fue bella sin vanidad, fuerte sin insolencia, valiente sin ferocidad y tuvo todas las virtudes del hombre y ninguno de sus defectos

viernes 1 de abril de 2011

La imagen perfecta de la soledad (conmemorando el 2 de abril)


Foto: Valeria Maldonado — http://www.flickr.com/photos/valee19/

La imagen perfecta de la soledad

Me gusta creer que alguna vez estuvieron allí sentados.
Las hojas en el piso demuestran que la vida está cambiando de estación.
Las maderas del banco esperan pacientes, como si la pronta llegada del invierno fuera un prólogo a la melancolía.
Es abril, de algún año en el que los sueños quedaron marchitos. Donde la lluvia ha dejado su marca indeleble, blanca como la nieve; verde como la sabia de camisas en serie.
Nadie va a volver. La naturaleza no reintegrará esas hojas al árbol, ni el recuerdo los traerá de regreso.
Vuelve a ser abril. Ni los jóvenes ni los héroes de una guerra absurda han vuelto a casa.
Sólo queda un banco a la intemperie esperando a que la vida vuelva a cambiar de estación.

2 Comentarios UniVersales:

Sebastian Barrasa (El Zaiper) dijo...

terriblemente brillante
vibrante

te admiro.

Literalia dijo...

Querido Nicolás:
Me fascinó la figura que dibujas entre líneas de aquellos objetos que nos miran pasar mientras éstos permanecen apacibles, serenos, como guardianes de un tiempo que promete volver pero nunca lo cumple.
Te he manifestado en múltiples ocasiones las explosiones mentales que me provocas con tus palabras.
Yo le llamo literatura de conciencia.
Recibe un cálido saludo y mis mejores deseos en todos los sentidos.
Con afecto y admiración:
Arturo

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