Foto: Valeria Maldonado — http://www.flickr.com/photos/valee19/
La imagen perfecta de la soledad
Me gusta creer que alguna vez estuvieron allí sentados.
Las hojas en el piso demuestran que la vida está cambiando de estación.
Las maderas del banco esperan pacientes, como si la pronta llegada del invierno fuera un prólogo a la melancolía.
Es abril, de algún año en el que los sueños quedaron marchitos. Donde la lluvia ha dejado su marca indeleble, blanca como la nieve; verde como la sabia de camisas en serie.
Nadie va a volver. La naturaleza no reintegrará esas hojas al árbol, ni el recuerdo los traerá de regreso.
Vuelve a ser abril. Ni los jóvenes ni los héroes de una guerra absurda han vuelto a casa.
Sólo queda un banco a la intemperie esperando a que la vida vuelva a cambiar de estación.









2 Comentarios UniVersales:
terriblemente brillante
vibrante
te admiro.
Querido Nicolás:
Me fascinó la figura que dibujas entre líneas de aquellos objetos que nos miran pasar mientras éstos permanecen apacibles, serenos, como guardianes de un tiempo que promete volver pero nunca lo cumple.
Te he manifestado en múltiples ocasiones las explosiones mentales que me provocas con tus palabras.
Yo le llamo literatura de conciencia.
Recibe un cálido saludo y mis mejores deseos en todos los sentidos.
Con afecto y admiración:
Arturo
Publicar un comentario