Lord Byron (a su perro): Aquí reposan los restos de una criatura que fue bella sin vanidad, fuerte sin insolencia, valiente sin ferocidad y tuvo todas las virtudes del hombre y ninguno de sus defectos
No vayas a mi tumba y llores
pues no estoy ahí.
Yo no duermo.
Soy un millar de vientos que soplan,
el brillo de un diamante en la nieve,
la luz del sol sobre el grano maduro,
la suave lluvia de verano.
En el silencio delicado del amanecer
soy un ave rápida en vuelo.
No vayas a mi tumba y llores,
no estoy ahí,
yo no morí.
2 Comentarios UniVersales:
Nico, hermoso. En tan pocos renglones, tantas imágenes bellas y profundas.
Sigo insistiendo: qué bien te queda la poesía.
Te mando un beso
Occhi,
Mil gracias por tu comentario. Yo estoy casado con la narrativa, pero a veces se cuela esa amante que es la poesía!
Me alegro que te haya gustado, me haré una "escapadita" cada tanto!
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